Una vez fui a hacer unas fotocopias en mis tiempos de universidad, y recuerdo que la dependienta envolvió mi pedido en una doble hoja con un simpático diagrama de flujo impreso. Dicho diagrama ironizaba sobre como eludir responsabilidades, inculpar a otro o tapar un problema para que no se viera.
De la universidad y de la cultura es posible extraer algo más. Cuando surge un problema deben buscarse soluciones o, por lo menos, intentarlo con ‘fuerza y honor’. Y digo esto porque yo supongo que nuestro gobierno tiene gente cualificada, con preparación, personas de bien, con algo de fuerza y, en algún caso, incluso honor.
No es momento de apretarse el cinturón porque lo diga un manual de buenas prácticas o unos apuntes mal tomados de una soporífera clase de primero de economía. Apretarse el cinturón es bueno solo si se te caen los pantalones.
El problema de la crisis económica se nos viene encima, y la solución propuesta resulta ser la figura del ‘chivo expiatorio’. El que la diseñó quizás no se quedó en primero de psicología pero, parece ser que tampoco es un lumbreras. Digo lumbreras matemático, que igual de la comunicación, la mentira y la manipulación es doctor ‘honoris causa’.
¡Qué grandes las cortinas de humo!. ¡Qué grande Pepiño Blanco! Me gustaría saber que carrera tiene. Me gustaría saber si fue bombero, porque domina el fuego como nadie. Maneja los humos y la chamusquina, el tufo y la incendiaria política de la oposición de la oposición.
Lo cierto es que podríamos escribir ríos de tinta sobre este personaje. Pero tengan presente que el humo puede ser negro pero también puede ser blanco. El humo del personaje que da la cara, centra las iras de la opinión publica y permite a un tercero salir indemne.
Estas semanas post-estivales la sociedad vuelve al trabajo con unas cifras de paro realmente alarmantes. El dato era negativo hasta para el típico ‘profe progre’ acomodado en una facultad de económicas que cuesta más cara que un riñón. Pues la forma de afrontar estos datos por parte de ‘el pelele’ es la política de la inacción. Es la política del ‘veo veo’, del mirar para otro lado, del ‘chivo expiatorio’ y la cortina de humo. El aparato mediático que maneja ya salió rápidamente con la reforma de la ley del aborto. Resulta que lo que nos preocupa es la ley del aborto y no el paro.
He puesto el ejemplo de la ley del aborto, pero hay muchos más. Y lo peor es lo que nos queda. Lo peor son los disparates que están por llegar en forma de medida económica anticrisis. Seguro que llegan errores adrede por parte de la inútil ministra de igualdad. Errores que huelen mal y con alto grado de toxicidad.
Pepe Blanco (a parte de no pronunciar la “p” en ciertas palabras como “corruto”) es simplemente lo que en tiempos de Quevedo se llamaba “Bachiller” (qué casualidad, lo mismo que Montilla, el presidente del gobierno nazionalsocialista de la Generalidad catalana que exige a los empleados de la administración pública nivel “C” de catalán cuando ni el siquiera llega al “B” y cuando en las Escuelas Oficiales de Idiomas puedes alcanzar, como máximo, el nivel “B” -incluyendo catalán, gallego y vascuence en las que se imparte-).
Hecha esta puntualización, lo de la crisis es la mentira que dicha muchas veces se convierte en verdad (esto lo dijo Goebbels cuando era ministro de propaganda en el gobieron Nazional-SOCIALISTA -¿curioso el nombre del partido?-). Se han hartado hasta la saciedad (los sociatas, digo) de advertir que no había crisis, que España era la mejor y más sana economía de todo el universo y que aquí con un poquito de inflación que bajaría al día siguiente de las elecciones y unos chatos de vino, todo iría sobre ruedas.
Pues la realidad es tozuda, y no solo no vamos mal, sino que empeoramos. Somos uno de los países de la Unión Europea que más estamos sufriendo (IPC por las nubes, paro sólo por detrás de Eslovaquia, crecimiento negativo…). ¿Y qué hace ZP en el país de las maravillas? Aumentar el gasto social (¿¿??) y subir el sueldo a los empleados públicos un 5%. Olé tus huevos.
No contento con estas medidas que frenarán la crisis mañana mismo, sacan temas para desviar la atención y que su parroquia engañada siga creyendo en ellos como a los curas del púlpito y los caciques de una España pretérita: desmemoria histérica, aborto (perdón, “interrupción voluntaria del aborto”), instrucción del espíritu nacionalsocialista (EpC) y un largo etcétera.
Mientras tanto, los españoles de a pie vemos cómo sube el paro, los precios… y, ¿de quién es la culpa? De Aznar y del PP.
¡EXTRA, EXTRA!
Pregunta del Grupo Parlamentario Popular al Ministro de Economía Pedro Solbes y respuesta del mismo:
- ¿Por qué han estado negando la crisis todo el tiempo?
- Nosotros no hemos negado nunca la crisis, solo hemos dicho que había crisis cuando realmente la había.